Frederick
Olivia y Sophia, unas horas después recorrían la alfombra lanzando pétalos blancos a su paso. Se veían radiantes y en cierta forma se sentía como si hubiesen nacido para ser el centro de las miradas de todos. Ellas definitivamente se sabían las estrellas, azotaban su cabello negro de un lado al otro, mientras les sonreían a todos. Iluminaban todo a su paso enfundadas en esos preciosos vestidos blancos que las hacían ver como pequeños ángeles.
Finalmente terminaron de recorrer el pas