Tony
Mire las piezas del tren de juguete en el suele y fruncí el ceño, se supone que tenía que armar el juguete ante de que los gemelos llegaran a casa. Pero ya eran más de las doce, su hora de salida de la escuela es a las doce y quince por lo que en menos de unos quince minutos estarían aquí listos para jugar con el tren que todavía no estaba armado.
Pero en mi defensa las instrucciones parecían estar en mandarín, admito que debí haberle hecho caso a Olivia cuando me dijo que era incensari