Shane
Nunca imagine que tendríamos una navidad como esta en el hospital esperando el nacimiento de nuestra hija. Siento como los dedos de Olivia me aprietan la mano mientras vuelve a pujar, trato de animarla sabiendo lo difícil que ha sido para ella.
Ha pasado por doce horas de parto, con contracciones ininterrumpidas y un profundo dolor. Siento mucha admiración por ella y sin duda me hace ver que es la mujer más fuerte que haya conocido.
—Falta poco, corazón— la anima Tony mientras descansa.