— Pequeña. — dijo el mayor apenas dio el primer pitido y Alana se sintió importante, al menos para Osiel.
— Osiel… estoy confundida. — susurro, dándose cuenta de que estaba acudiendo al Alpha, como si fuese un referente en su vida, alguien que pudiera guiarla, algo que la sorprendió, y en una milésima de segundo pensó que, si las cosas fueran diferente con su madre o padre, seria a ellos a quien llamaría.
— ¿Qué es lo que te confunde mi vida? — las palabras de Osiel se le hacían tan cálidas, la