Mundo de ficçãoIniciar sessão—Mi felicidad estaría cimentada sobre la desgracia de otro –dijo, más para sí, pero Raphael la escuchó, y fue como un puñal directo a su corazón. Se alejó de ella riendo de una manera extraña y buscó su ropa para empezar a vestirse. Samantha lo miró como a través de un cristal deforme. Él se estaba vistiendo, y a pesar de que había reído, en su







