La casa estaba en silencio, apenas alterada por el golpeteo tenue de la lluvia contra las ventanas. Después del susto con Maggie, Mariposa había revisado dos veces que las puertas estuvieran bien cerradas. La adolescente dormía en su habitación, exhausta, envuelta en mantas tibias. Seven asintió cuando Mariposa le propuso preparar un té caliente luego de lo que había pasado. Había una tensión densa flotando en el ambiente, una mezcla de preocupación, cansancio y algo más difícil de identificar