Capítulo 21. Dulce provocación
Finalmente, Lionel, y Viola llegaron a una exclusiva pastelería y salón de eventos en el centro de Philadelphia. Rachel, que había sido llevada por el chofer, ya se encontraba allí.
La dueña del lugar, una mujer elegante de unos cincuenta años, los recibió con entusiasmo y los llevó a una sala privada con varias mesas llenas de muestras.
—Tenemos opciones dulces y saladas —explicó—. Pueden probar todo lo que quieran.
Rachel se veía ilusionada a pesar de su cansancio.
—Quiero que sea perfecto —d