Capítulo 20. Doble vara
Habían pasado varios días desde la tarde de la piscina. La rutina en la mansión Grant seguía su curso: Rachel descansaba más de lo habitual, Lionel se encerraba en su despacho para no pensar, y Viola iba y venía del colegio con esa sonrisa que ocultaba demasiado.
Era viernes por la mañana cuando Rachel, sentada a la mesa del desayuno, propuso con entusiasmo:
—Lionel, amor, ¿podríamos pasar a buscar a Viola al colegio hoy? Luego podríamos ir juntos a ver lo del catering y el pastel para la fiest