Esa vez no había pasado un día, que él entró a su encierro. Llevaba un pequeño short ajustado y el resto de su cuerpo estaba desnudo. Había otras cosas que él había llevado, pero ella no llegaba a verlas.
—Tenías razón...
—¿Con respecto a que???— le dijo curiosa.
Él se acercó con dos cosas que conocía muy bien y ella se retorció en la cama. —En que fue el mejor sexo de mí vida...y en qué deseaba tu lindo culito...
—¿Qué... qué vas a hacer con eso? — preguntó mirando temerosa el plug anal (dilata