CINCO MESES DESPUÉS Adriana estaba viviendo en una pequeña casita con todo lo necesario, que compró en las afueras de Lucerna un pueblo casi medieval y pintoresco de Suiza. Al principio, cuando tomó la decisión de irse de Italia e intentar dejar el pasado atrás, había sido increíblemente difícil. Extrañaba a Dante, y a pesar de su situación actual, no tenía consuelo. Intentaba distraerse con el trabajo, pero cuando no estaba inmersa en sus actividades la invadía una profunda pena, había un dolo