Parte 1...
Juliana recién se despertó a la mañana siguiente. El cansancio mental era mayor que el físico, pero dormir así por más tiempo la ayudaba mucho. Sentía mejor.
Parpadeó y se frotó los ojos. La luz del nuevo día entraba a raudales por la gran ventana abierta. Las cortinas estaban corridas. Se volvió hacia un lado. Ni rastro de Lorenzo. Solo había una marca en la almohada donde había aterrizado su cabeza. Ella extendió la mano y lo alisó.
Se mordió el labio. Todos hacían lo que querían,