Capítulo 36. Misión de rescate.
¡¡¡GROOAAARRRGG!!!
El oso se elevó sobre ellos, Birgrem no pensaba tolerar que nadie hablara de esa manera de Zinnia y mucho menos en su presencia, aquel elfo codicioso había puesto sus pensamientos en donde no debía y el karhu no pensaba perdonar a nadie.
El oso se elevó en dos patas, era tan alto que el salón del trono que era un sitio enorme y espectacular quedó pequeño ante el oso que sobrepasa en dos patas los cinco metros.
El brujo lanzó un hechizo intentando dejar fuera de combat