Capítulo 37: Necesito que me ame.
No entendía por qué no quería parar, porqué toda ella ardía de deseo…
¿Era por marcarlo? ¿por qué él era suyo? ¿por qué era la primera vez que ambos lo hacían, la primera que ella tenía relaciones sexuales con su mate?
Más simple que eso… El calor ardiente que la recorría y aturdía, era su celo.
"Las aromas, siempre han sido eso. Simplemente una fragancia natural, como la de las hierbas, la de la sangre, la de una flor o una fruta, algo leve, que no importa…"
Pensó ese Rey dragón,