Capítulo 31: Noche de bodas.
Paredes revestidas de un material similar al cristal reflejaban la luz de las antorchas que parpadeaban con llamas azuladas.
Las sombras danzaban sobre el suelo de mármol pulido, creando una atmósfera casi hipnótica.
Un suave aroma a flores exóticas de intenso color púrpura llenaba el aire.
Gael bajó a la hembra híbrida de sus brazos. Con un chasquido, su magia los envolvió y el agua que los cubría se evaporó en segundos, dejándolos secos.
—Es hermoso… —susurró Connie, sus ojos celeste