Capítulo 120: Cuando el amor llega.
De pronto, se sintió satisfecha. La magia de su esposo parecía llenar de vitalidad a ese pequeño ser que crecía en su interior.
Cada vez que se alimentaba de esa blanca y pura magia de Gael, una sensación refrescante invadía su cuerpo y se arremolinaba en su vientre.
Connie se levantó, quedando de rodillas sobre la cama. La hembra, completamente desnuda, se acercó a ese macho, sus manos apoyadas suavemente sobre el pecho de Gael.
Ella lo empujó ligeramente hacia atrás y él, obediente, se se