¡Mirza arqueó sus cejas con sorpresa!, de inmediato volvió a su habitual seria y madura expresión.
—¿Enamorado de una loba? ¿Seguro? ¿Cómo llegó a esa conclusión?
Las preguntas de la dragona causaron molestia en Gael.
¡No era una m@ldita conclusión!
¡No se trataba de un plan en desarrollo!
¡Simplemente sucedió!
—Mirza. Hablas como si nunca te hubieras enamorado… —exhaló Gael, una sonrisita curvando sus labios. Masajeó su sien con su mano izquierda en señal de incomodidad—. El