Capítulo 115: La furia del esposo.
¡POOOF!
Un destello blanco iluminó la oscuridad en las profundidades del bosque colosal.
El Rey Dragón emergió de un portal, con Mirza a su lado.
La magia de la dragona era única, poderosa, un lazo invisible que conectaba su esencia con todos aquellos dragones a quienes alguna vez había sanado. Leo, claro está, era uno de ellos.
—Es ahí, Gael —dijo Mirza con voz firme, señalando un punto en el horizonte.
A simple vista, el lugar parecía un claro vacío en medio del bosque, pero G