Salí con paso apresurado y los pensamientos alborotados hasta llegar a la camioneta.
- ¿Se encuentra bien señora? la noto un poco pálida- dijo el chofer mientras me veía por el retrovisor y arrancaba el coche.
- ¿Tienes alguna botella de agua?- susurré mientras sentía el aire faltar en mis pulmones, sacó una pequeña botella de la guantera y me la tendió, saqué de mi bolso un par de pastillas y las tragué, sentía mi vista borrosa y el aire que entraba por mis pulmones se sentía caliente.
- Para