Gabriela tenía pesadillas prácticamente todos los día, su madre llegaba corriendo a mitad de la noche para tranquilizarla. Juntas tomaron la decisión de que lo mejor era que comenzara a tomar terapia
Alessandra se había mantenido ocupada con algunos encargos de Marisa, no solo de trabajo, se había ofrecido para ayudarla con los preparativos de la fiesta de Gabriela y llevaba días corriendo de lado a lado por toda la ciudad
— ¿Necesitas ayuda con eso? — reconoció esa voz tan pronto la escuchó, p