Mundo ficciónIniciar sesiónEl sábado no empezó con calma.
Empezó con ruido.
Mara lo sintió incluso antes de llegar al mercado, cuando el tren se detuvo más de lo habitual entre estaciones y el vagón se llenó de conversaciones superpuestas, risas demasiado altas y esa energía desordenada que hacía que todo se sintiera más intenso de lo necesario.
No era incómodo.
Pero sí distinto.
Se apoyó contra







