Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo 39: A la altura del miedo
El mensaje no tardó en llegar. Breve, directo. Una dirección que Matías ya conocía sin necesidad de leerla dos veces.
Rodrigo no había cambiado sus costumbres. Seguía hospedándose en ese mismo hotel de ejecutivos, elegante por fuera, pero con pasillos alfombrados que olían a secretos mal ventilados. Uno de esos lugares donde todo parece limpio, aunque bajo la superficie se cuezan tratos sucios, encuentros furtivos, lla







