CAPÍTULO 88.
Capítulo 88
La sala de espera de la Unidad de Cuidados Intensivos era un lugar donde el tiempo parecía haberse detenido para Sofía. El zumbido constante de las luces y el pitido rítmico de las máquinas de monitoreo se metía en su cabeza como una migraña que no daba tregua.
Habían pasado horas desde que el doctor salió a decir que la operación había terminado, pero para ella, cada minuto era una eternidad de incertidumbre.
Guzmán estaba sentado a unos metros, con la mirada fija en el suelo y la