CAPÍTULO 30.
Capítulo 30
El silencio dentro del ascensor privado de Ríos Internacional era denso, cargado con el residuo de la adrenalina que acababa de estallar en el pasillo. Miguel no soltó la mano de Sofía; al contrario, sus dedos se entrelazaron con una fuerza que buscaba anclarla a él, como si temiera que la corriente de intrigas de su propia familia terminara por arrastrarla lejos.
Sofía observaba el perfil de Miguel reflejado en el acero pulido de las puertas. Sus facciones, endurecidas por la confr