Se despertó pensando en el jardín botánico.
No con ansiedad. Simplemente con la particular conciencia de un día que presagiaba algo significativo, aunque ese algo significativo no le sucediera directamente. Ocurría cerca, y ella estaba cerca, y esa cercanía tenía su propia cualidad.
Yacía bajo la luz dorada de la mañana y pensó en Dominic paseando por los jardines de invierno con un hombre que había visto trabajar a su padre y que había dedicado treinta y seis años a transmitir ese conocimiento