—El certificado —dijo Helena, la voz quebrándose por completo—. Cómo sabe Ryan sobre el certificado.
—Entonces es verdad —dijo Dominic, dando un paso hacia ella, su voz apenas controlada—. Hay algo mal con mi certificado de nacimiento. Dime la verdad, madre. Ahora mismo. No más medias verdades, no más piezas guardadas para después.
Helena se llevó una mano temblorosa a la boca, sus ojos llenándose de lágrimas que Mara nunca la había visto derramar antes, ni siquiera cuando confesó la grabación s