Se despertó antes de que la luz entrara por la ventana este.
No por un sueño. Ni por nada urgente que la oprimiera en la oscuridad. Simplemente el despertar temprano natural de alguien cuyo cuerpo había decidido que ese día merecía más de sí mismo que el sueño.
Se quedó tumbada en la oscuridad, escuchando el apartamento.
Ahora tenía sus propios sonidos. El crujido particular de la calefacción al encenderse temprano por la mañana. La forma en que el viento se movía de manera diferente en este ed