Los diez días transcurrieron como siempre transcurre el tiempo de espera antes de que sucedan cosas importantes.
No exactamente despacio. Más bien de forma irregular. Algunos días transcurrían al ritmo habitual de los días que tenían suficiente para llenar el tiempo. Otros días tenían largos tramos por la tarde en los que el reloj parecía tener una queja personal contra el avance.
Mara aprovechó bien el tiempo.
La estantería llegó el jueves y pasó dos horas decidiendo dónde colocar cada cosa an