Lo leyó dos veces.
Luego dobló el papel con cuidado, lo guardó en su bolso y miró a Iris con una expresión que esperaba que fuera más firme de lo que sentía.
—¿Estás segura? —preguntó.
—Estoy segura del nombre que oí —respondió Iris—. No puedo decirte qué se dijo en esa llamada. Puedo decirte a quién llamó Helena y cómo le habló. Como alguien que lo conocía desde hacía mucho tiempo. Como alguien que tenía un acuerdo previo con él.
Mara asintió lentamente.
Adrián la observaba desde el otro lado d