Cuando vi a Kenneth frente a mí, no podía creerlo, jamás me pasó por la cabeza que su cliente antiguo del que tanto me habló, pero nunca dijo el nombre era precisamente Emilia Pardo, esta es la mejor sorpresa que podía darme, mi corazón y mi cuerpo lo añoraban tanto que desde que lo vi me ha sido difícil despegarme de él.
Luego de que se me pasó el efecto de la sorpresa tuvimos una deliciosa cena y de ahí fuimos directo a mi habitación para trasladar mis cosas a la suya. Descubrí que Tania fue