No es la primera vez que me monto en un avión, pero no por eso dejo de encontrarlo atemorizante. Odio las alturas, por lo que agradezco que mi viaje haya sido de hecho más agradable gracias al entretenimiento constante que tuve con Tania.
Pasamos la mayor parte del tiempo charlando, escuché atentamente mientras me contaba sus problemas con Pablo, al parecer las cosas entre ellos no están bien, cosa que ya había notado, pero me reservo el comentario, ella asegura que lo arreglarán y realmente esp