Me desperté con la luz del sol que entraba por la ventana, sintiendo un poco de dolor de cabeza por el alcohol de la noche anterior. Me estiré y miré alrededor, recordando lo que había pasado. Emir aún estaba durmiendo en la cama, con solo una sábana que cubría parte de su cuerpo.
Me levanté y fui al baño a refrescarme un poco. Cuando salí, Emir seguía durmiendo, y no pude evitar mirarlo. La sábana solo cubría parte de su cuerpo, dejando al descubierto su pecho y sus hombros. Me sentí un poco t