Emir
Cuando llegué a la planta baja, mi madre charlaba animadamente con Aria. Verla de nuevo me irritó de inmediato. Me recordó la conversación que había tenido con Emily.
— Aria, acompáñame al despacho — le dije, con un tono firme pero cortés.
— ¡Hijo!, ¿Por qué siempre tienes que interrumpir? — preguntó mi madre, con una sonrisa.
— Será un momento, luego podrán seguir con su plática — respondí, sin mirar a Aria.
Aria se levantó de su asiento y me siguió al despacho. Me senté detrás del escri