De acuerdo con nuestros nuevos planes, Arzhel sacó su teléfono para hacer una llamada rápida a uno de sus trabajadores de confianza, alguien que sabía cómo manejar las cosas en el mundo digital sin dejar rastros. Esto sería suficiente para ir sacando de juego a Rune, el más manipulable de todos, y al que, me gustaría, darle una lección un poco más física de lo que sentí.
—Esto nos dará tiempo para preparar el siguiente paso. —Afirmó al finalizar la llamada—. Y cuando Rune esté atrapado, será de