—¿Lo respondiste? —Indagó en un pequeño susurro. Parecía que estaba intentando mantener el control de la situación y estaba siendo cuidadoso, pues, no sabíamos si alguien nos estaba escuchando en ese preciso instante.
—No. No sé quién podría ser. No hay nombre, no hay indicios… nada.
Arzhel cerró los ojos por un momento, tomando aire antes de abrirlos nuevamente. Esa era una de sus formas para manejar la frustración. Entre más pensaba en lo que sucedía, más extraño se me hacía.
—Esto no es una