Luego de lo que parecieron dos horas extremadamente largas, el doctor entró en la habitación con una carpeta en la mano. Su expresión era neutral. Papá y la bruja giraron su cabeza hacia él de inmediato, mientras yo fingía revisar algo en mi teléfono, aunque prestaba atención a cada detalle.
—Los análisis han confirmado que es una intoxicación alimentaria. —Anunció con calma, mirando a Teresa directamente—. Nada grave, pero vamos a administrarle el tratamiento adecuado, y si todo marcha bien, p