De regreso a casa, el ambiente fue sereno; no obstante, yo me mantenía un poco más callada de lo usual mientras observaba a la ventana. Ese día había estado cargado de emociones contradictorias, como si hubiera sido una montaña rusa llena de probabilidades y guerras silenciosas.
Que Teresa estuviera más interesada en mí, era algo que seguía manteniéndome alerta para no cometer ninguna clase de error. Sabía que ella no actuaba sola y que tendría ojos en cualquier rincón de la empresa para conoce