—¿Lo sabes? —cuestioné escondiendo la sonrisa que se estaba queriendo formar en mis labios— ¿Desde cuándo?
Mi actuación debía ser perfecta, tenía que regalarle esa pequeña satisfacción de haberme engañado todo este tiempo, de esa forma, su sorpresa al saber que lo tenía entre las cuerdas sería mucho mayor.
—Lo supe todo el tiempo —confesó— desde que te vi en la ceremonia. Puede que no luzcas como mi Aideen, sin embargo, tu mirada, tu manera de moverte, eres ella.
¿Acaso dijo «mi Aideen? Este ho