El primer día en la cabaña transcurrió en un silencio que oscilaba entre lo cómodo y lo inquietante. Era un nuevo comienzo para Rune y para mí, el boleto para obtener mi ansiada libertad, para dejar atrás el dolor y sufrimiento del pasado, para olvidarme del cómo este hombre destruyó todo lo que había en mí.
Cuando desperté, por un breve instante, olvidé dónde estaba. La suavidad de la cama, el tenue resplandor del sol filtrándose por la ventana y el sonido lejano de los árboles me hicieron pen