—¿De verdad me hicieron venir por esto? —resoplé, colocando las manos en mi cintura.
No podía creer que ellos se atrevieran a hacerme sufrir un preinfarto solo para obtener un poco de diversión para sí, es que, ni a eso llegaban. Sus miradas estaban absortas en la pantalla de la televisión. ¿De verdad estaban tan ocupados en la telenovela?
Ciprian era una mala influencia para todos, había que admitirlo, pero, ¿mi padre? ¿De verdad lo estaba obsesionando a él?
—Baja la voz —musitó Ciprian sin ap