Cuando finalmente llegué a mi departamento, estaba completamente exhausta.
La visita a Teresa había sido muy desgastante a nivel mental y emocional, incluso si la mayor parte había sido una farsa elaborada. Cada palabra que había dicho, cada gesto que había hecho, había sido calculado, pero eso no quitaba que llevar el peso de mantenerme firme frente a ella fuera agotador.
Cerré la puerta detrás de mí, dejando escapar un suspiro pesado mientras me quitaba los zapatos. El lugar estaba en silenci