Los gemelos cumplieron tres meses trayendo un nuevo ritmo al departamento. Alexander se había vuelto más expresivo exigiendo atención con fuertes gritos, mientras que Benjamin seguía siendo el observador más tranquilo que los recompensaba con frecuentes sonrisas. Elena y Marcus se habían adaptado a las noches de insomnio y las exigencias constantes aprendiendo a funcionar como un equipo eficiente. Victoria la visitaba tres veces por semana ofreciendo ayuda genuina y poco a poco reconstruyendo s