Mundo ficciónIniciar sesiónEl río, agitado por la caída del medallón, parecía tomar vida propia. El agua burbujeaba con una intensidad casi sobrenatural, y el suelo bajo los pies de Adán vibraba levemente, como si todo el bosque respondiera al desbordante poder que se desataba. La luz del medallón se desvaneció lentamente, pero su resplandor había dejado una huella imborrable, marcando la atmósfera con una sensación palpable de cambio.
Zoraida estaba al borde del agua, su rostro iluminado por las últimas chispas






