Mundo ficciónIniciar sesiónLa luz del medallón parecía expandirse, cubriendo cada rincón de la casa, hasta que toda la habitación se llenó de un resplandor cegador. Adán podía sentir el pulso del medallón, como si su propio corazón estuviera sincronizado con el eco profundo del río. La conexión era indescriptible, una fuerza que lo arrastraba, lo invadía, pero también lo protegía. Era como si el objeto tuviera conciencia,







