cío se lo había contado todo. La primera impresión al entrar a la comisaría, su temor por que descubrieran que lo conocía, la gran actuación del abogado y la decisión de dejarla en aquel hotel.
Por supuesto había obviado su amistad con Mateo y sus comentarios movilizantes. Tampoco le había contado el temor que había sentido al manejar, al bajar del auto, al sacar la plata de aquel cajero automático para pagar la habitación.
Solo le dijo que había conversado con Monica, su madre.
La mujer, demas