6 meses después
El viento se comportaba con especial rebeldía esa tarde. Las telas blancas que colgaban de cada árbol se enredaban entre sí para luego volver a liberarse dando la sensación de que estaban bailando. Las mesas aún mantenían sus flores, las mismas regalaban su perfume a todo aquel enorme jardín. Monica se secó las manos luego de lavar los últimos utensilios y salió de la enorme cocina disfrutando del respiro que le ofrecía aquel viento de primavera.
-Dejen de correr por todos lados