Mundo ficciónIniciar sesión—Se hace tarde chicos ¡Perderán el autobús! —grité desde abajo. Y escuché puertas que se abrían y se cerraban.
—Que tengas buen día amor —saludó mi esposo mientras me daba un dulce beso en los labios.
—Igualmente cariño. Ten cuidado —agregué y lo vi salir.
—Pupa mami —pidió Abel colgándose de mi pierna y estirando los bracitos. Sonre&







