Jenny abrió la boca de asombro al enterarse de que frente a ella se encontraba el misterioso “Hipócrates” de la Universidad de Medicina de Ciudad Capital. En ese momento recordó que durante sus años de estudiante escuchó la leyenda del genio perdido que abandonó misteriosamente la carrera, sin que nadie supiera a dónde había ido.
Todos en la universidad decían que ese estudiante era un genio como ninguno, ya que a pesar de no repasar los libros, él aprobaba los exámenes con puntuaciones elevad