Aunque estaba seguro de que Jenny era quien había llegado, Mike decidió abrir la puerta con mayor precaución para no volver a cometer el mismo error dos veces. Cuando comprobó que era ella, se quedó congelado al ver que esta lucía completamente distinta sin su bata de hospital.
—Hola, Mike —saludó ella con una sonrisa cálida.
—Hooo…. la, Jenny —balbuceó el chico, sumamente consternado con la preciosa aparición.
Al notar que su anfitrión parecía confundido, ella dijo a modo de broma.
—¿Qué pa