Mike ardió de ira al escuchar que su padre rechazaba contundentemente a Maggie, que por un instante quiso alzar la voz, sin embargo, se contuvo para no hacer más larga la discusión. En realidad, desde que era joven, había aprendido a escoger bien sus peleas y en esta ocasión no tenía interés de armar una batalla campal, porque al final, terminaría perdiendo.
«¡Ah! Siempre es lo mismo con él», pensó resignado y respondió.
—No te preocupes padre, mañana que den de alta a Claire, me pondré en con