Leo sintió escalofríos al escuchar este llamado e hizo un enorme esfuerzo por mantener la calma. En tanto, Rose, que estaba parada detrás de él, volvió a repetir.
—¡Leonard Brown! ¿Acaso piensas seguir huyendo de mí?
Jonathan miró aturdido a la extravagante mujer que acababa de llegar y se dirigió a su compañero con intriga.
—Leo, ¿conoces a esta persona?
Antes de que el pelirrojo pudiera decir algo, la atrevida fémina se atrevió a contestar:
—Ese hombre tiene un asunto pendiente conmigo…