No había una manera correcta de decirle lo que estaba pasando, pero él sabía la verdad y no tendría por qué ocultarle que su exnovio era un tremendo hijo de perra.
No se atrevió a darle una respuesta, pero publicó las fotos en su lugar. Ahora entendía a qué venía todo esto, él quería humillarla e inventarse una estúpida historia donde era el pobre hombre.
—¿Te das cuenta de lo que estás diciendo? —Luisana lo mira— ¿Por qué ese idiota haría eso?
—Porque le conviene quedar como el engañado antes